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ALIMENTACIÓN YOGUICA
Según las enseñanzas ancestrales del yoga éste utiliza el
cuerpo como un generador de energía, que a través de, yamas, niyamas,
asanas, pranayamas, bhandas, mudras y mantras, conduce a un estado de
conciencia no ordinaria que permite experimentar el Dan Namo Nam Rasa,
el llamado del infinito a través de los líquidos, es decir a un estado
de conciencia no ordinaria que en su nivel mas avanzado se conoce como
samadhi, y que es producto de una secreción y distribución intensiva de
serotonina, endorfinas y otros neurotransmisores en el cerebro y en
todo el sistema nervioso de quien lo practica, y que, según se sabe,
sume a quien lo experimenta en una suerte de certeza sensible de
indiferenciación entre si mismo y todo lo existente. Para lograr este
objetivo el yoga se vale también de otras prácticas como una
alimentación sana y fortalecedora del cuerpo y el espíritu.
Según las enseñanzas del Maestro Yogi Bhajan lo adecuado sería comer de
acuerdo a un plan de salud, solamente alimentos integrales, orgánicos y
frescos, bien preparados y combinados adecuadamente, en ambientes
agradables, relajados y estéticos, practicando buenos modales en la
mesa, imaginando que cada comida es algo especial, acomodando la comida
de forma estética en el plato de forma que el cerebro reciba un mensaje
positivo y estimulante, inclusive si comerás solo. Antes de comer
agradecer por el alimento que vas a recibir satisface el equilibrio
natural del universo, reconociendo la fuente de donde proviene, y si
deseas sanar con la comida, piensa positivamente mientras la prepares.
Tan importante como lo anterior es seguir un plan para que el alimento
se pueda digerir y eliminar, cosa que no es sólo responsabilidad del
cuerpo, debemos ayudarle siguiendo algunas pautas sencillas que se
resumen en diez puntos: come para vivir, no vivas para comer, come
pocas veces al día y no piques entre comidas, come sólo con hambre,
mastica bien los alimentos, llena tu estómago sólo en tres cuartas parte
de su capacidad, descansa después de cada comida, suspende los alimentos
al menos dos horas antes de la puesta del sol, come sólo lo que puedas
eliminar en un día, permite que tu sistema digestivo descanse una vez
por semana y no comas nada que no puedas digerir o eliminar.
Es necesario incluir en nuestra dieta alimentos que nos nutren,
proporcionando al cuerpo energía y fortaleza, y aquellos que sustentan y
curan el cuerpo manteniéndolo en buenas condiciones, incluyendo raíces,
que van por debajo de la tierra, hasta tallos, hojas, frutos, semillas y
algunas flores, que reciben los beneficios de la luz y el Sol. Es
importante comer alimentos cocidos y también crudos, tratando de
balancear los acidificantes y los alcalinizantes para mantener un PH
óptimo en el organismo, y los seis sabores o Razas, que son dulce,
ácido, salado, picante, amargo y astringente, ya que cada uno de ellos
afectará nuestra salud y disposición.
Son recomendables además diversas dietas para purificarnos de cuando en
cuando y devolver al organismo su vitalidad, salud y lograr una actitud
positiva ante la vida, siendo la primavera la estación mas indicada para
llevar a cabo una limpieza mediante una dieta.
El cambiar los hábitos alimenticios lejos de ser un sacrificio, es una
invitación a explorar en un territorio aromático, gustoso y nutritivo
diferente, a conocer nuevos productos y disfrutar sabores y texturas que
suelen ser mucho mas interesantes de lo que podríamos imaginar. Algunas
recetas son realmente deliciosas, además de los enormes beneficios que
obtenemos al incorporarlas a nuestra vida cotidiana, como es el caso
del té yogui, cuya receta aparece a continuación.
Te yogui
Para cada taza ponga taza y media de agua, tres clavos de olor, cuatro
vainas de cardamomo, cuatro pimientas negras, media rama de canela, un
trozo de jengibre fresco, media cucharadita de té negro. Poner el agua
en una olla al fuego, cuando suelte el hervor agregar los ingredientes,
excepto el té, hasta que despidan su aroma y el agua cambie de color.
Apagar el fuego, agregar las hojas de té y dejar reposar unos minutos
Servir con un chorrito de leche y un poco de miel a gusto, frío o
caliente ¡ y a disfrutar!
Sarabjit Kaur
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